Una orquídea
Una tarde, bastante nublada por cierto, caminaba yo por una avenida, empinada, recuerdo que hacía mucho frío, me encontraba un poco triste, o preferiría decir que pensativa; eso de la tristeza definitivamente no va conmigo. Caminaba con rumbo a mi casa, pero en realidad era muy temprano para llegar y encontrarme nuevamente con la rutina, saludar a la familia, beber agua en el mismo vaso mientras mi madre me pregunta acerca de mi día, nada nuevo como siempre. Pensé que no habría problema alguno en tardar unos cuantos minutos más; compré un cigarrillo, aunque había prometido dejar de fumar, de verdad lo necesitaba, la soledad me hacía pensar que el tabaco era un aliado.
No soy fan de las flores, me disgustan mucho las rosas rojas, no las considero románticas sino cursis, sin embargo, al pasar por la floristería, percibí un aroma inusual, no le preste atención y continué con mi caminata, lenta y pausada, sin embargo, hubo una hermosa especie que desde la venta llamó mi atención, jamás había visto algo más hermoso, era algo inexplicable, era una orquídea flotando sobre el agua, definitivamente o puedo describir lo maravillosa que se veía, esa tarde conocí lo que podría ser la belleza en su máxima expresión, la belleza de la orquídea con gotas sobre los pétalos y gobernando el agua me ponía extremamente feliz.
No he podido comprender hasta ahora él porque de aquella felicidad con el simple hecho de ver flotar una orquídea, quizás me brindaba la paz que no había encontrado en casa o en algún otro lugar.
De cualquier manera, si alguien quiere conquistar a una mujer, no hay nada mejor que regalar una orquídea, existen de varios colores, regalar una orquídea a una mujer es compararla con ella, es brindarle cierta paz.
Es importante además conocer ciertas generalidades acerca de estas exóticas flores, por ejemplo, es importante mencionar que su variedad en cuanto a colores y formas depende principalmente del clima. Algo que me pareció muy interesante acerca d elas orquídeas es que se las puede sembrar directamente sobre los árboles; las orquídeas necesitan mucho de la luz, sin embargo, jamás debemos colocarlas directamente en el sol.
Una de las cosas que más me asombró es la manera en que estas tratan de comunicarse o expresar algo, por ejemplo si las hojas en algún momento de tornan verdes en exceso, quiere decir que hay muy poca luminosidad, por el contario, si estas se tornan amarillas hay que disminuir la luz.
Las orquídeas son conocidas por su diversidad de leyendas.
Cuenta hace varios siglos una leyenda que la orquídea fue la flor favorita de CERES.
En la India en cambio de asegura que La Diosa Ailoe huyendo hacia las montañas para no ver los horrores que cometían con sus fieles los “barbaros” invasores, fue dejando girones de su túnica celestial en las espinas de los zarzales y, como eran rastros divinos, indestructibles, se convirtieron en flores cerúleas que mas tardes los hombres llamaron Vanda Coerulea.
Las orquídeas se convirtieron en plantas elitistas, todo el sector de los ricos debía tener un vivero especial dedicado al cuidado de las antes mencionadas y además se realizaban fiestas si estas florecían.